Marcos Juárez

Una cadena que quiere seguir los pasos del maní

Detalles del libro "La cadena de valor del garbanzo" que publicó la Bolsa de Cereales de Córdoba.

21-12-2018

En la cadena del garbanzo en Córdoba, 73 por ciento del cultivo es procesado por empresas que los sembraron por cuenta propia o a través de contratos directos con terceros asociados.

Esta integración vertical es algo muy característico del maní, la principal economía regional de la provincia. Un modelo que el complejo de la legumbre quiere aprender, y que los maniseros impusieron para ser líderes a nivel mundial.

La cadena de valor del garbanzo en Córdoba es el libro elaborado por la Bolsa de Cereales local, en el que se detallan los principales datos de la producción y también se enumeran cuáles son los factores que debe abordar el sector para mejorar su inserción internacional.

El garbanzo, una cadena de U$S 75 millones en Córdoba
Del relevamiento surgió, por ejemplo, que hay unas 87 empresas que forman parte de la cadena garbancera en todos sus eslabones y que dan trabajo directo a 735 personas. “Es el siete por ciento del maní, que tiene más de 10 mil. Hay muchísimo potencial para generar empleo”, comparó el economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Ramiro Farías.


La publicación de la entidad bursátil tiene 100 páginas y está estructurada en 10 capítulos que detallan todos los procesos: desde la siembra y la cosecha, pasando por la producción de semillas y provisión de insumos, hasta una radiografía de la industria de selección y clasificación, así como también la de transformación, y los números del comercio exterior.

Entre sus autores figuran 10 técnicos de la Bolsa: Silvina Fiant, Ramiro Farías, Gonzalo Agusto, Pedro Meriggiola, Lucas Cerino, Alfonso de Lara Aldalur, César Alonso, Carla Spinazzé, Cecilia Pérez y Jorge Ruiz. Y como invitados, Julia Carreras (FCA-UNC), Julieta Reginatto (Vituli Agro) y Pablo Solfanelli (Grupo Río Seco).

Uno de los datos destacados de la investigación es que el núcleo de producción se encuentra en la intersección del norte del departamento Colón y sur de Totoral. De todos modos, está asomando una nueva zona donde el cultivo se intensificó en las últimas campañas: el centro del departamento Río Seco.

El relevamiento determinó que el área crece cada vez más hacia el norte de la provincia, en el departamento Tulumba.

En cambio, los departamentos que están más al sur, como Río Primero y Río Segundo, han perdido superficie debido a la fuerte presión de la rabia sobre el cultivo.

En cuanto al negocio, la estimación de resultado económico muestra que en las últimas tres campañas el garbanzo arrojó un margen bruto que osciló entre 600 y 1.200 dólares por hectárea en secano y entre 1.100 y 1.600 dólares bajo riego.

Una combinación de bajos precios internacionales y la vuelta de las retenciones provocaron que, para este ciclo, los márgenes se derrumben hasta unos 50 dólares bajo riego y una pérdida de rentabilidad en planteos en secano.

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